"Esta popular taberna que abrió sus
puertas hace más de de 50 años en pleno barrio de Chamberí,
sigue conservando los platos castizos de aquella época: Su inigualable
ensaladilla y sus exquisitos callos “con mucho morro”, sus
platos de cuchara y sus arroces, insuperables en Madrid, elaborados de
forma casera dan a este restaurante un toque tradicional."
(Extraído de su página
web)
Fundado en:
1943 por José Rodríguez
de Prada.
Jefe de sala:
José
Este restaurante forma parte de los veinticuatro de Gerardo Oter
(Grupo Oter). La Cofradía
Club del Tragón ha estado en otros restaurantes del Grupo,
previamente en El Telégrafo, en la cena Nº 75 en
1996, en La Taberna del Puerto, en la cena Nº 107 en
1999, en Il Gusto, en la cena Nº 156 en
2003, en Teitu, en la cena Nº 174 en
2004, en Colonial Norte, en la cena Nº 237 en
2009 y posteriormente en Mercado de Espronceda, en la cena Nº 319.
El precio medio estimado por persona
en la fecha de la cena es de 50 €.
COMENTARIOS:
Las cañas: Las tomamos en el bar de al
lado "Casa de vinos". Fueron siete cañas, a 1,70 € cada una, se
tomó también una sin alcohol a 2,0 €. Con las tres primeras pusieron
de tapa una
rodajita de fuet con un triangulito de queso sobre pan. En las siguientes
un poco de fuet con picos.
Nombre: La playa
y sus arroces.
Supongo que porque inicialmente se servían, al igual que ahora, arroces,
pescados y comida mediterránea.
Carta
en la web: Si, con precios y sin fotos.
Carta de
vinos en la web: Si, sin precios.
Local: Está situado en el barrio de Chamberí,
junto a la glorieta de Quevedo. La fachada presenta dos grandes ventanales
que flanquean a la entrada. Los marcos y la parte bajan son de madera
barnizada con aspecto vetusto. Las ventanas están cubiertas
de visillos impidiendo ver su interior. Encima, debajo de un largo
toldo recogido,
y con letras grandes doradas figura: "24 RESTAURANTE LA PLAYA
24".
La poca pared exterior que se ve es de color gris. En el interior
un gran
comedor casi rectangular, de no ser por la cocina que está incrustada
al fondo a la izquierda, y prácticamente diáfano, sin
contar las columnas que lo interrumpen. A la derecha una pequeña
barra
de
bar,
a continuación
las escaleras que bajan a los servicios y unas ventanas por las que
recibe parte de la luz diurna. El aspecto es clásico y anticuado.
Las paredes presentan un zócalo a media altura bordeado con
perfiles dorados longitudinal y verticalmente. Ambas partes de la
pared están
pintadas de gris, plomo la inferior y perla la superior. Unos biombos
de cristal transparente, con borde dorado y una palmera grabada,
separan en zonas el salón a la vez que no lo agobia. El
techo de escayola blanco contiene las salidas de aire acondicionado
y los focos para la iluminación que se complementan con los
apliques marineros de las paredes. El suelo, de tarima, está ya
muy desgastado. Hay mesas cuadradas y redondas. La separación
entre ellas es correcta. Están
cubiertas por mantelería blanca clásica. La vajilla
también blanca es moderna, como la cubertería. Vasos
para el agua y copas altas para el vino. Las sillas de madera, pintadas
de gris, al igual
que
el resto de mobiliario. Nos situaron
en una mesa redonda de tamaño adecuado. A pesar
de que existía la oferta "Restaurant week", el local
estaba vacío, a parte de nosotros solo el maître, una
camarera y el personal de cocina.
Comensales:
Raúl, Antonio Arnáiz, Ricardo, Antonio de la Poza, Carlos
y Antonio Ávila.
Menú:
Se ha elegido un menú del evento gastronómico y social "Restaurant
week". El precio es de 25,0 € e incluye un primer plato,
un segundo y un postre. Bebidas a parte. Cada uno se puede elegir de
entre varios de cada categoría. Se destina
un
euro de cada menú a la ONG Ayuda
en acción.
Pan: Se puede elegir entre candeal o rústico.
El candeal con mucha presencia pero un poco seco. En carta lo cobran
a 2,42 €.
Aperitivo: Ponen unas aceitunas aliñadas con aceite
y cebolla, sin hueso, de tipo gordal. Muy buenas.
Entrantes: Se
podía elegir entre cuatro tipos. Acordamos pedir los seis primeros
a compartir.
Croquetas caseras de jamón y cazón en adobo
al estilo de San Fernando: Se pidió una ración
de cada. Las sirven en una bandeja grande. En el fondo un papel
absorbente,
a
un lado
seis
croquetas (aunque, en carta, en la ración ponen ocho),
una para cada uno,
al otro los trocitos de cazón en adobo y, entre ambos, unas
pocas patatas paja y medio limón cortado artesanalmente. Las
croquetas, entre medianas y pequeñas, buenas de sabor y con
trocitos de jamón, sin nada que destacar. El cazón estaba
mejor, tierno, suave, crujiente pero con el sabor del adobo poco destacado.
En carta, la ración
de croquetas, la cobran a 13,20 € y la de cazón a 11,83 €.
Trigueros a la parrilla al punto de sal: Se pidieron dos
raciones. Las sirvieron en una bandeja blanca. Son diez espárragos,
cinco por ración, con sal gorda por encima, acompañados
por un poco de tomate cortado. Tiernos. Muy normales. No figuran
en la
carta.
Tortilla melosa de huevos camperos con puerros y merluza de
pincho: Se pidieron dos raciones. Son tortillas individuales,
de ración. Las traen en un plato llano. El huevo sin terminar
de cuajar le da un toque muy bueno al igual que la mezcla de merluza
y puerro. Estaba muy buena, de los entrantes es el que más
ha gustado. En la carta la ración la cobran a 14,85 €.
Platos principales: Igualmente
se podía elegir entre cuatro tipos, sin embargo elegimos los
dos tipos de arroz para repartir entre los seis.
Arroz negro a la tinta del choco: Nos sirvieron una
paella para tres a repartir entre todos. El arroz estaba entre bueno
y aceptable, sin nada especial. A algunos les pareció bien y
a otros normalito.
En la carta la ración la cobran a 18,48 €.
Arroz marinero limpio, para no mancharse: Igual que
el anterior, nos trajeron una paella para tres a repartir. Es el típico
"arroz del senyoret" valenciano con todo pelado y dispuesto para comer.
Venía acompañado de salsa alioli no muy bien conseguida. En cuanto a gustos
semejantes
al
anterior.
En la carta la ración la cobran a 18,48 €.
Postres:
Leche frita con helado de vainilla: Se pidieron cuatro
raciones. Las sirven en plato llano. En el centro la porción
con forma cuadrada de la leche frita, en un vértice de está
la bolita de helado de vainilla, en la esquina opuesta, para decorar,
unas hojas de menta
y media rodajita de naranja. Por encima azúcar glass espolvoreada y
un chorreón de caramelo estropeándolo todo. La leche estaba
muy buena, buenísima.
Filloas rellenas de crema: Se presenta con idéntica
decoración que el anterior, sólo que sustituyendo la
leche frita por la filloa, que no filloas como consta en el menú.
La textura crujiente del postre,
en vez de tierna, no se corresponde con lo esperado. Regular.
Soufflé de chocolate al horno: Lo sirven
con semejante decoración que los anteriores. El soufflé,
con forma de madalena, se corresponde más bien a un coulant de chocolate.
Aunque
sin sorprender, estaba bueno.
Cafés
e infusiones:
Se tomaron cinco cafés y una infusión menta-poleo. Los primeros
los cobran a 2,20 € cada uno y la infusión a 3,63 €. Se
acompañan con unos pastelillos de coco.
Vinos:
Marqués
de Murrieta
reserva 2009: Vino
tinto, con denominación
de origen Rioja. De las bodegas del mismo nombre (www.marquesdemurrieta.com).
Está elaborado con uva Tempranillo 93%, Mazuelo 4%, Graciano 2% y Garnacha
1%. Bueno. Pedimos una
botella
a 23,10 €. El precio aproximado
de venta al público
en una tienda es de 16,50 € la
botella, por lo que el restaurante cobra casi la mitad más
que el precio de venta al público
en un comercio.
Pazo Barrantes,
Albariño 2013: Vino joven blanco con la denominación
de origen Rías Baixas. De las bodegas del mismo nombre
(www.pazobarrantes.com).
Esta bodega pertenece a la familia del Marqués de Murrieta.
El vino está elaborado
con uvas 100% Albariño. Muy bueno. Pedimos
dos botellas a 17,05 €.
El precio aproximado de venta al público en
una tienda es de 14,00 € la botella, por lo que el restaurante
cobra sobre una quinta parte más del precio de venta al público
en un comercio.
Copas: No invitaron a chupitos. Se tanteó tomar una
copa en el restaurante pero se nos informó que cerraban a las doce.
Servicio: Correcto. Uniformados clásicamente.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas,
el 64,6% corresponde a comida y el 35,4% a bebida.
La carta y la factura: Ninguna contienen los precios
con el I.V.A incluido, como debe hacerse. La factura no contiene errores.
Comentario
final: Restaurante con aspecto vetusto, vacio, como fuera
de contexto. Mesa de dimensiones y separación adecuadas con
zonas interiores de acceso restringido al servicio. La iluminación
suficiente. Comida bien presentada y elaborada algunos platos más
acertados que otros y buenos en general. Destaca la tortilla. Ponen
aperitivo y pastelillos con el café. No sirven chupitos. Si
hubiéramos tomado lo mismo sin la oferta "Restaurant week" La cena
hubiera costado sobre 53,00 €, precio excesivo para este menú en
estos días. Por tanto nos hemos ahorrado unos 14,00 € por persona.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.